Carta del Presidente

“Dad gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterna su misericordia.” (Salmo 117:1)


Apreciadísimo hermano sacerdote,

Noviembre es un mes muy especial. Con él no sólo llega el grandioso día de Acción de Gracias, pero también, el inicio de un nuevo año litúrgico.

Quiero aprovechar este pequeño espacio, primero para agradecerle, de corazón su amor y entrega total en su servicio pastoral. Usted es un regalo de Dios para su comunidad y todas sus acciones litúrgicas, por grandes o pequeñas que sean, están llenas del gran misterio de la presencia de Dios. Segundo, para agradecerle su apoyo y amor por ANSH. La grandeza de nuestra Asociación está ligada a todo aquello que usted hace por compartir las experiencias bellas que han llenado de alegría su vida ministerial. Gracias!

Les pido sus oraciones por el éxito de nuestro encuentro del Comité Ejecutivo, ahora en noviembre, con su Excelencia Monseñor Gustavo García-Siller. La oportunidad de evaluar y planear nuestra próxima Convención 2018. Si alguien tiene alguna sugerencia, les agradecería que nos la hiciera llegar lo más pronto posible.

No olviden que tenemos un sagrado compromiso de orar los uno por los otros y de manera muy especial el 12 de cada mes, cuando le imploramos a nuestra Madre Santísima de Guadalupe que ampare, proteja y guie los caminos de nuestra Asociación.

Nuevamente, mil y mil gracias por el privilegio de servirles. Que el día de Acción de Gracias sea un día de bendiciones.

Con renovado afecto,

Padre Brando Ibarra
Su Hermano y Amigo – Presidente de ANSH