Carta del Presidente

“¡Bajo tu amparo nos acogemos, Oh, Santa Madre de Dios!”


Septiembre, 2018

Apreciado hermano sacerdote,

Vaya de corazón un caluroso y cordial saludo, al iniciar éste nuevo mes de septiembre; la recta final a nuestra convocación anual en la bella ciudad de San Antonio, TX. Espero que hayan hecho sus reservas en el hotel, anticipadamente, para beneficiarse del descuento que nos brindaba el hotel.

Tanto la Mesa Directiva, como nuestros hermanos de San Antonio, hemos hecho lo humanamente posible para que todo salga bien. Ahora estamos en las manos de Dios y bajo el amparo de nuestra Madre Santísima de Guadalupe, quien siempre nos guía a la grandeza de su Santo Hijo.

Personalmente anhelo este encuentro de confraternidad sacerdotal después del haber conocido el reporte de la Corte Suprema de Pennsylvania, con el cual se siente el dolor de los errores humanos cometidos por hermanos en el ministerio; faltas y pecados humanos que empañan la noble misión de la Iglesia confiada a nosotros en el día de nuestra ordenación sacerdotal.

Es imposible no sentir el gran dolor de aquellos que han vivido cualquier tipo de abuso. Sobra afirmar, que nos unimos a la voz de nuestra Madre Iglesia que implora perdón y nos comprometemos, en unión con los obispos y la Iglesia entera, a velar por la seguridad y el bienestar de cada alma encomendada a nuestro cuidado pastoral.

Nuestra objetivo principal para esta Convocación es el fortalecer nuestra confraternidad sacerdotal, en un ambiente sano, para que guiados por nuestros conferencistas, redescubramos la grandeza de nuestra formación humana.

Hoy, más que nunca, necesitamos de ese ambiente de confraternidad sacerdotal, muy vivo en nuestras Convocaciones, para sentir el apoyo, de unos a otros, en estos momentos difíciles por los que está pasando nuestra Iglesia a nivel local y universal. Dese la oportunidad y aproveche lo que la Convocación tiene para ofrecerle como parte de una formación continua y como una forma de solidificar nuestros lazos de amistad y hermandad.

Si no lo han hecho, por favor contacten a Belinda con el itinerario y/o el horario de sus llegadas para que ella le haga llegar tal información al equipo de San Antonio y puedan coordinar el esperarlos y recogerlos en el aeropuerto.

Por favor, no olviden hacer llegar sus cartas de “Buena Conducta,” a la Arquidiócesis de San Antonio, lo más pronto posible.

Para mí ha sido un gran privilegio servirles desde esta posición de Presidente, hermano y amigo, a lo largo de este segundo año. Gracias por sus oraciones y por favor, no olviden ofrecer la Santa Misa en honor a nuestra Madre Santísima de Guadalupe implorándole que bendiga, proteja y guie a nuestra asociación.

Con renovado afecto,

Padre Brando Ibarra
Su Hermano y Amigo – Presidente de ANSH